Colección de Ángeles Ramírez

A veces la vida tiene casualidades muy curiosas. Sé que esta frase no le gustaría a mi amiga Alice, que no cree en las casualidades si no en que todo lo que nos sucede tiene una razón, aunque no la entendamos. Pero a mí me sigue gustando creer en las sorpresas. De hecho, si hay algo que no quiero perder nunca es mi capacidad para seguir sorprendiéndome cada día, para bien o…para mal.

¿Por qué esta introducción? Me había sucedido con Araceli y las preciosas ilustraciones de su tía Araceli Heloise y me ha vuelto a pasar con mi amiga Ángeles Ramírez.

Conocía a Ángeles de algún tiempo atrás. Un día, a raíz de hablar de mi blog, me enseñó uno de sus pequeños tesoros: perfectamente guardada, pulcramente ordenada una preciosa colección de Hadas de papel descansaba en uno de los álbumes de recortables más bonitos que he visto en mi vida.

¡Mi amiga tenía una maravillosa colección de muñecas recortables guardada desde la niñez! Ese maravilloso álbum que tengo en custodia temporal – guardado como oro en paño– tenía que ser compartido con todas vosotras. Me gustaría que pudieséis hojearlo y ojearlo, porque más allá del contenido y de poder perderse en las maravillosas ilustraciones de Enriqueta Bombón, María Pascual, Manuel Brea para Editorial Bruguera y las inolvidables muñecas de las diferentes colecciones de Editorial Roma, todo el álbum destila la sensibilidad y el cariño de Ángeles a la hora de recopilarlas y guardarlas.

No es la única colección digna de compartir que tiene mi amiga. En una de los últimos programas de La Noche Con Esther, en la colaboración que hace todos los miércoles desde su apartado La Mujer Florero, Ángeles nos sorprendió apareciendo con una gran caja. Cuando abrió su contenido no pudimos decir nada más que un gran ¡Qué bonito!. De la caja Ángeles sacó una Nancy  clásica y un montón de preciosos vestidos y complementos de los que incluso recordábamos su nombre, y otra ropa que ella misma, en su infancia, le había confeccionado. No pudimos evitar ponernos las tres a jugar como niñas mientras Esther le iba narrando a sus oyentes lo que sucedía en el estudio (en el blog roll, en el facebook de La Noche con Esther, tenéis las fotografías de esa vuelta a la niñez de tres niñas grandes, en la que se convirtió por unos minutos el estudio de Radio Voz)

En esta entrada os muestro algunas de las muñecas de Ángeles con sus vestiditos. Las he escaneado tal cual, aunque a veces se noten las pequeñas rayas de fondo del álbum en el que las tiene. No he querido -ni se me ocurriría- sacarlas de sus hojas para no estropearlas. Es papel es delicado y el pegamento de la hoja del álbum podría dañarlas. Tampoco he querido retocarlas con photoshop. Los recuerdos de la infancia no se deben manipular.

Estas muñecas son sólo una pequeña muestra de lo que contiene el ábum de Ángeles. Estoy segura de que sabréis apreciarlas.


En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.
Pablo Neruda