Dulces Hadas de Mamelok

Pocas Hadas hay tan hermosas como las de la editorial Mamelok.

Esta editorial ubicada en Cambridge publica desde hace muchísimos años una gran cantidad de material moderno y vintage, con mucho aire victoriano y eduardiano: misteriosas máscaras, pegatinas e ilustraciones para scrapbooking, cards y no podían faltar preciosas paper dolls de gran formato con un vestuario troquelado con texturas, a todo color e increíblemente cuidado.

Creo que se nota que me encantan…En mi pequeña colección las Hadas de Mamelok ocupan un lugar destacado por su belleza, son pequeñas obras de arte, aunque llamarle pequeñas es un decir ya que cada una de ellas mide alrededor de ¡36 centímetros!.

En uno de los últimos programas de La Noche con Esther, de Radio Voz, acudí al estudio con algunas de ellas y  los libros de casas victorianas en 3 dimensiones ¡jugamos como niñas con ellos! En cuanto estén las fotos en el Facebook del programa pondré el link para que, si os apetece, lo visitéis.

Mientras comparto con vosotros a mi Alice y algunos de sus bonitos vestidos (como os daréis cuenta no fue nada fácil escanearla y mantener el tamaño original)

Unas Paper Dolls muy comerciales

Las técnicas de marketing para la publicidad y venta de productos no es nada nuevo. Los padres estamos acostumbrados a que desde la televisión se bombardee a los más pequeños – y no tan pequeños – con regalos, promociones y pequeños juguetes o gadgets por la compra de un producto, hasta el punto de que mucha veces se acaba comprando el producto por el regalo y no por las cualidades del producto en sí.

Pero esta estrategia funcionaba ya a finales del siglo XIX, se mejoró durante el siglo XX y se perfeccionó con la llegada masiva de la televisión y las nuevas tecnologías a todos los hogares.

En 1981, Barbara Whitton Jendrick seleccionó y editó con Dover una recopilación de paper dolls que fueron utilizadas como reclamo publicitario entre 1895 y 1920, principalmente en productos para el hogar, alimenticios, textiles o de jarabes vitamínicos.

Los recortables se editaban en grupos de 10 ó 12, que iban apareciendo con una pequeña diferencia temporal y que formaban parte de una colección completa, tratando de que, cada vez que aparecía uno nuevo, el consumidor comprara de nuevo el producto para no perderse ninguna de las entregas. Cada uno de los recortables era en sí una pequeña obra de arte, con un dibujo muy cuidado y un vestuario perfectamente ilustrado y lleno de detalles. Los muñecos venían estructurados por piezas que se montaban, habitualmente numeradas, tanto en el cuerpo como en el vestuario.

Sinceramente, creo que yo no podría resistirme a comprar y coleccionar estas pequeñas y preciosas Hadas de Papel. Estoy segura de que a vosotras también os encantarán.

Y, permitidme un recuerdo de mi niñez que me ha venido a la memoria mientras escribía este post sobre técnicas de marketing y regalos: además de los típicos regalos de los pastelitos de bollería y yogures, habitualmente cromos y pegatinas (cuantos Danone comí para terminar el álbum de La Abeja Maya…) recuerdo un pequeño tebeo que regalaban con la compra de camisetas. Creo que  eran un producto de una empresa textil catalana y por la compra de cada una de ellas obtenías un pequeño tebeo de El Guardia Urbano Ramón, con una historieta a color; yo tenía bastantes y recuerdo a la dependienta del comercio buscando entre los disponibles para darme uno que no tuviera repe. He buscado por imágenes en la red de Ramón y he encontrado la de la etiqueta de las camisetas y un tebeo, que no es exactamente el que regalaban, pero vale para recordarlo…

Con vosotras algunas de las Antique Advertising Paper Dolls in Full Color de Barbara Whitton Jendrick, un viaje a un precioso ( y comercial) al pasado.

Recordad que todas las imágenes son propiedad de su autor y/o de la editorial que las public, y son utilizadas para ilustrar este post. Usadlas con respeto.

Ah! Y éste es Ramón El Guardia Urbano ¿lo recordáis?