Fundación Raquel Chaves: muñecas recortables gallegas

El Museo do Mar de la  ciudad de Vigo, ha albergado estos últimos meses en dos de sus salas una muy interesante colección de juguetes antiguos cuyo nexo temático era su relación con el mar.

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Esta exposición temporal recogida bajo el epígrafe de “Un mar de ondas lúdicas” se ha nutrido de una pequeña, muy pequeña, parte de los fondos de la Fundación Raquel Chaves, fundada hace 19 años y declarada de Interese Galego un año después de su creación.

Esta Fundación atesora más de 12.000 piezas que van desde los juguetes más simples como canicas a auténticas joyas de más de 2000 años de antigüedad, como una pieza cedida por el concejal de cultura de la comuna de Torrita Riverina (Italia);  pero además posee piezas de coleccionista de gran valor, que alcanzarían cifras difíciles de imaginar en los mercados del coleccionismo mundial.

Todo ello convierte a la colección de la Fundación Raquel Chaves en la más importante de España y una de las más importantes de toda Europa.

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Mi visita a esta exposición tenía un aliciente añadido: en ella se mostraban algunas de las muñecas recortables de la desaparecida Editorial Hergan y editadas en Vigo. Esas preciosas muñecas gallegas ya sólo se pueden encontrar en las páginas de coleccionismo a precios casi prohibitivos y no siempre en el mejor de los estados.

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De la Editorial Hergan se exponía también una lámina de Shirley Temple, concretamente el modelo A. Tanto esta lámina como la de Elizabeth son de gran tamaño, y se exponen enmarcadas protegidas por un cristal.

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Conocía alguna de las láminas de Shirley editadas por Hergan; en una de ellas aparece con vestidos cuando menos “curiosos” ya que llama la atención ver a la estrella infantil norteamericana lista para vestir desde el outfit más cañí al más afín al régimen dictatorial, mano alzada incluida de serie.

Aunque estas láminas no aparecían en la exposición, creo que merece la pena mostrarlas ya que pertenecen a la misma serie de Hergan, concretamente a los modelos A y B.

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Pero la Editorial Hergan no era la única representante de recortables gallegas; Debuxos Riche aportaban dos personajes, que me recordaban el trazo ilustrativo de Betty Boop, llamados Pocholo y Cholita y que databan entre 1938 y 1945.

Tanto Pocholo como Cholita aparecían acompañados de sus trajes: Pocholo con tres uniformes militares  y algún que otro toque patriótico, como mandaban los cánones gobernantes, y Cholita con unos bonitos vestiditos y un  traje de mecánica de aviones, herramienta incluida, cuando menos curioso, ya que no se correspondía con los trabajos típicos de una señorita de los años 40.

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Para que podáis observar más detalladamente los trajes de Pocholo y Cholita, os muestro otra imagen que encontré en el estupendo blog de Juan C. Requena, de visualización más que recomendable, y del que os dejo el enlace http://www.juguetes-antiguos.es/recortable_pocholo_cholita_recorteatrillos.html

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Pero esta visita me depararía un placer inesperado, un encuentro con el Sr. Chaves, responsable de la Fundación Raquel Chaves, que amablemente nos acompañó en un recorrido por la exposición, mostrándonos juguetes de más de un siglo de antigüedad y su funcionamiento (puedo aseguraros que mi hijo, a pesar de ser de la época de las tabletas y las videoconsolas los disfrutó enormemente), enriqueciendo nuestra visita con sus comentarios y apreciaciones, así como contestando pacientemente a todas las preguntas que con curiosidad, casi de niños, nos surgían al ver juguetes que identificábamos perfectamente con nuestra niñez..

Además le agradezco que me facilitara la tarea de sacar las fotografías que ilustran esta entrada, algo complicado dados los reflejos de la luz en los cristales.

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En la exposición también se podía ver una preciosa colección de Barbies, entre ellas una de las más antiguas y una joya de Barbie Colección regalada especialmente a la Fundación Raquel Chaves.

Muñecas y muñecos antiguos compartían vitrina con juguetes de hojalata, de cartón y del más moderno plástico. Grúas, camiones, juguetes playeros, miniaturas, juegos de mesa, el Milloncete con el que tantas tardes jugamos mi hermana y yo, los clicks de Famobil más clásicos (¡mamá se llaman Playmobil!, me corregía mi hijo) y los inolvidables cuadernos de Kalkitos me trasladaron a mi infancia durante el recorrido por las dos salas, que evidentemente sabían a poco, a muy poco…

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Resulta curioso, cuando no casi vergonzoso, que una de las mayores y mejores colecciones de toda Europa, tanto por la cantidad de objetos que posee como por su calidad y valor histórico, no dispongan de un espacio, ya ni me atrevo a decir un museo propio, en la ciudad de Vigo para poder ser disfrutada por todos.

La colección de la Fundación Raquel Chaves, de la que sólo he podido ver una minúscula parte, merece que se le dé el valor que realmente tiene. En ella está una parte no sólo de nuestra infancia, sino toda la historia de varias generaciones contada a través del juguete.

Me consta que durante estos meses de exposición en el Museo del Mar, el éxito de público ha sido considerable hasta el punto de ser prorrogada un mes más de lo previsto, y repito que sólo ocupa 2 salas que saben a poco.

Si queréis saber más acerca de la Fundación visitad su página de Facebook:

https://es-es.facebook.com/fundacion.raquelchaves

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Nota: Mi cariñoso agradecimiento a Fina, Ángeles y Dani, cuyos ánimos han conseguido que retome el proyecto de mis blogs, que por razones personales, llevaba más de un año inactivo.

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The Mary Ware Doll Book

En 1895, Annie Fellows Johnston escribió el primer volumen de una de las series de relatos con más éxito de la literatura infantil y juvenil norteamericana, The Little Colonel. La pequeña protagonista de la serie vivía sus aventuras en Kentucky, en el seno de una familia aristocrática, desde donde observaba el mundo infantil y adulto con agudeza, participando activamente en cada una de las situaciones que la vida ponía a todos aquellos que la rodeaban.

La escritora basó el personaje principal de esta serie de trece volúmenes, The Little Colonel, una niña un poco traviesa y mari-sabillidilla, pero muy dulce y de buen corazón en su amiga de la niñez Hattie Cochrane. Y el resto de los personajes, El viejo Coronel, Mama Beck, Papa Jack, la señora Sherman, la tía Allison y los Waltons en familiares y amigos, personas en definitiva que formaron parte de su propia vida, algo que los hacía muy “reales”.

Desde el primer volumen la popularidad y el éxito de ventas fue inmediato; el Valle de Pewee, donde se desarrolla la acción y la vieja Louisville pasaron a formar parte de los hogares americanos como lugares fácilmente reconocibles, llenando de sabor sureño las lecturas infantiles.

Y el estreno en 1935 de la película The Little Colonel (La pequeña coronela),  protagonizada por Shirley Temple y el siempre genial Lionel Barrymore aumentó ese éxito considerablemente.

Los volúmenes de The Little Colonel estuvieron acompañados de otros libros a los que podríamos llamar periféricos, donde no faltaron dos dedicados a las Paper Dolls. Uno de ellos, The Little Colonel Doll Book, estaba basado en la protagonista. Este libro, editado en tapa dura contenía 48 páginas con paper dolls de los protagonistas y con un  vestuario diseñado e ilustrado por Mary G Johnston. Intentaré subir alguna imagen en próximos post porque merece la pena conocerlos.

El segundo libro es The Mary Ware Doll Book, una auténtica preciosidad editado en tapa dura en 1914, con 48 páginas dedicadas a los personajes adultos de la serie y su vestuario, y diseñado e ilustrado por W.M. Crocker. En estas 48 páginas podemos ver 10 paper dolls, con su nombre en las novelas y 38 piezas de vestuario y complementos. Las ilustraciones son realmente bonitas y nos trasladan a un catálogo de moda y estilo de principios de siglo.

Desgraciadamente no poseo este libro, que es una pieza de coleccionista cuya primera impresión oscila entre los 900 dólares como precio inicial. Pero podemos disfrutarlo y compartirlo gracias a las láminas que el Museo de Indiana nos ofrece a través de su web. En este post reproduciré algunas de ellas y al final del mismo pondré un link al museo para que podáis verlas todas.

Mary Ware y su outfit

Joyce y su outfit

Kitty y su outfit

Jack y su outfit

Rob y su outfit

http://www.indianamuseum.org/museumcollections/info.php?page=0&v=1&s=Massachusetts%2C+Boston&type=browse&t=objects&f=place_made&d=